Translate

viernes, 16 de octubre de 2015

Jerash las ruinas de un ciudad grandiosa de más de 5.000 años de antigüedad

Nuestro siguiente destino en Jordania fue la ciudad de Jerash situada a unos 70km de Amán. Esta ciudad que llegó a tener cerca de 20 mil habitantes, llegó a ser una de las 10 ciudades más importantes del imperio romano.


Por la calidad y grado de conservación de sus restos arqueológicos, se ha llamado a Jerash la Pompeya asiática. Jerash es la segunda atracción turística de Jordania, después de Petra, además por la calidad y grado de conservación de sus restos arqueológicos, se la ha llamado  la Pompeya asiática. Y una perfecta excursión de un día que se puede hacer perfectamente desde la capital.

Así que nos levantamos temprano, nos marcamos un pedazo de desayuno en el hotel por 2JD y pedimos un taxi para ir a la estación de autobuses del norte (2JD). Nuestra idea era ir a Jerash y, al terminar la visita, viajar directamente a la ciudad de Madaba a medio camino hacia el sur entre Amán y el mar muerto.

Cuando llegamos a la estación de autobuses preguntamos a la gente que había allí y fue muy fácil encontrar el minibús que nos indicaba para ir a Jerash ( 1JD). Tras una hora y media aproximadamente llegamos a Jerash. Como nos habían indicado en el hostal al subir al autobús le indicamos al conductor que nos dejara enfrente de la entrada a las ruinas para evitar tener que coger un taxi desde la parada de autobuses quedaba bastante alejada de allí.


Nos dirigimos a las taquillas y compramos las entradas a la ciudad (8JD). Con los boletos en una mano y la guía en la otra nos dirigimos hacia la primera maravilla del complejo que es el Arco de Adriano. Un impresionante arco del triunfo construido en honor a la visita del emperador romano.



Tras pasar el arco donde no pueden faltar los lugareños ofreciéndote visitas guiadas, dejamos a mano izquierda el hipódromo y nos dirigimos a la entrada de la ciudad por la puerta sur. 


A mano izquierda queda el templo de Zeus con sus impresionantes columnas y una vista impresionante del resto de la ciudad y, junto a este, el teatro romano de la zona norte. Una obra maestra de arquitectura con una espectacular acústica donde se produce un efecto impresionante. Uno puede agacharse y poner la cabeza en uno de los agujeros de las gradas y puede escuchar lo que otro susurra en otro agujero de la grada en el lado opuesto del teatro. Ni que decir tiene que todos los turistas probamos esta teoría.


 



Pasear por Jerash te hace viajar en el tiempo, y no puedes evitar imaginar cómo sería esta impresionante ciudad durante la antigua Roma. Su perfecta urbanización, la división entre templos, foro, mercados e incluso la impresionante fuente, la hacen un lugar impresionante de visitar.






Pasamos toda la mañana paseando por las ruinas de esta fantástica ciudad y, sobre la hora de comer, decidimos regresar a Aman para coger nuestras mochilas y dirigirnos a la ciudad de Madaba algo que parecía mucho más fácil en la teoría que lo que sucedió en la práctica. Pero eso, como siempre, será parte de mi siguiente post.

No hay comentarios:

Publicar un comentario